Mamita querida, te escribo esta carta desde mi corazón para que la leas cuantas veces quieras y te acompañes de mí cada ves que te haga falta. Tengo que decirte que te he visto y he acompañado en silencio estas dos semanas que no he estado contigo físicamente. A ti y al papá. A mi “Ga” y a mi “Gué”. Tengo muchas cosas que contarte, así mismo como también aprovecho de contarte que he escuchado tu voz a cada momento en que me has hablado en voz alta dándome mensajes de amor. Me encanta cuando me dices “chinita te amo infinitamente”. Te siento muy cerca mamá.
Lo primero que quiero decirte es que te agradezco infinitamente por haberte esforzado en hacer una despedida tan hermosa que no solo me permitiera darme cuenta cuánta gente me quiere, sino que también te permitiera hacer el rito de dejarme ir en paz sin nada pendiente por hacer. Y es cierto mamá, no hubo día que no me mostraras tu locura de amor por mí, así que tienes todo el derecho de estar tan tranquila de saber que me amaste hasta ya no más no poder. Ese es un lujo mamá que te ayudará mucho en tu duelo, porque yo se bien que eres bien exigente/culposa y en los duelos los padres tienden a culparse irracionalmente, pero, tú mamá, tienes mucho que descansar en ese sentido y si te viene la culpa, bueno, hazte cartas de perdón, que para mí mamá serán innecesarias, pero si a ti te hacen sentir mejor, hazlas.
Tu y yo sabemos bien mamá que lo que comenzó esa tarde de domingo con esos hermosos globos en el cielo con tiernas historias que la gente recordó de mí, es el comienzo de un largo camino. No lo subestimes. La gente te ayudará, pero también podrá entorpecer el paso. Siempre será una ruleta rusa mamá, habrán cosas que te molestarán y cosas que te emocionarán y harán sentir muy feliz, pero no puedes evitar que las cosas sucedan porque si no te volverás fóbica y caerás en el aislamiento. La vida continúa y es mejor que aproveches tu condición de psicóloga para sugerirle a las personas qué cosas te pueden ayudar a avanzar. Quizá mamá podrías compartirles a las personas un trozo de tu trabajo de investigación que hiciste en el año 2004 con dos compañeros en la universidad al cual tu misma titulaste: “La vida tras la muerte de un hijo”. ¿Curioso mamá? En ese trabajo buscaron un modelo de cómo trabajar el duelo de un hijo de una manera activa. Es como si tu misma mamá te hubieras tomado el “Delorean” de “Volver al Futuro” y tú misma 15 años atrás te preparaste para este momento que estás viviendo conmigo. Mamá prométeme que compartirás ese trabajo para que así las personas no anden con miedo si decirte o no decirte cosas. No eres de cristal mamá y sé que te carga que alguien te diga “he dejado pasar esta semana pues no sabía cómo ibas a tomar que te escribiera”. Sé que te carga. Se supone que no solo tú debes ser la valiente mamá. Todos tienen que sacar un poquito de coraje. Y tú bien sabes que yo estoy bien muerta y que no volveré, pero que sí puedo existir en la manera de que me hagan sentir viva en los corazones. Sé mamá que tu no tienes miedo a que te hablen de mí. Todo lo contrario, lo que te molesta y enoja profundamente es que las personas “hagan que nada pasó”. Siempre será un regalo para tí que te digan alguna cosita mía. Pero atención con el egocentrismo mamá. Recuerda que tú no eres la única que me extraña y que la manera en que elaboras tu duelo puede ser muy distinta a cómo la elaboren otros. Debes dejar que la gente lo haga como pueda mamá. Si te dicen que soy un ángel, déjalos!. Yo sé que a ti te carga esa idea. Pero si a alguien le acomoda eso, déjalos, porque es la manera que tienen para verme feliz y al final mamá, de eso se trata, de que me visualicen en un lugar paradisiaco. Por otra parte, si alguien te dice que “ahora estoy descansando” –cosa que también se que te carga oír- ¡Déjalos!, para la gente que tiene hijos sanos mamá, el solo hecho de haberme visto acostada tanto tiempo en mi cuna era un suplicio, pero ustedes como padres y probablemente algunos otros papás y mamás que vivían en circunstancias parecidas, eran los únicos capaces de ver que dentro de mis limitaciones yo era capaz de hacer muchas cosas. Así que mamá, deja que la gente te diga que soy un ángel y que estoy descansando. Tú escucha con paciencia, que de seguro debe ser con buena intención. Hazte un poco la sorda cuando la gente te diga “ahora tu hija ya no sufre”. Ups, mejor ni hablemos de eso mamá. Mamá, si estuve acá todo este tiempo era porque no había mejor lugar en el universo para estar. Ustedes me dieron todo el amor y la felicidad y el bienestar que necesitaba para vivir en este plano. Si ése no hubiera sido el escenario, el Gran Padre, ya me habría llevado hace rato y guau, sí que hubo oportunidades. Si me quedé en la tierra era porque ése era el lugar donde mejor podía estar y si me fui -antes de tiempo para ti- quiero decirte que tendremos toda la eternidad para estar juntas. ¡Ay Mamá no te enojes! ¡Es horrible que te tenga que decir eso, sé que no hay peor premio de consuelo que te diga eso! Pero no le creas a tu emoción. No te hagas trampa mamá. Sé pilla mamá. De ti depende que sea un martirio la espera o que se te pase rapidito y luego nos encontraremos en el “Gran Resort”.
Mamá, acá no tengo ningún tipo de carencia ni dolor, así que puedes vivir tranquila toda tu vida y gozarla porque acá no me faltará nada. Date el permiso de gozar sin culpa como te dijo la tía Pao. Yo estaré acá rodeada de mis bisabuelos quienes sabes que me conocen muy bien y se pelean por tenerme en brazos. He estado bastante ocupada mamá acá. Por eso no me he aparecido ni en alucinaciones, ni en sueños, pues les dejo a papá y a ti la mente libre para que llenen la vida con otros nuevos.
Si te alivia Ga, quiero que pienses en que si me fui, fue porque mi misión ya estaba completada acá en la tierra y te daré una pista para ella. El amor y con la transformación que muchos tuvieron en sus vidas con mi llegada. Y mira mamá quién eres hoy y compárate con la mujer que eras cinco años atrás. Mira tus ambiciones de esos tiempos y mira los de hoy. Fíjate la calidad de las personas que te rodean hoy que están contigo en todas. Fíjate cuáles eran tus problemas antes y tan solo ríete en silencio. Mamá tienes una madurez que ya se la quisieran muchos a tu edad. Mi misión en el mundo también tuvo que ver con venir a desarmarles los esquemas. Los obligué a solo planificar un día a la vez y a mirar con simpleza lo que había cada día mamá. Espero que esa sabiduría los acompañe. Pues solo de esa manera son capaces de estar aquí y ahora con las cosas importantes. Ustedes estuvieron ahí cada vez que los necesité. No me fallaron nunca. Ahora, no se fallen entre ustedes. Tómense todo el tiempo que necesiten para reorganizarse. No se vuelvan locos respondiendo todos los llamados ni mensajes que les llegan. El universo mamá es muy sabio, hará que todo encuentre un lugar. Los amo infinitamente, a mi papá y a ti. Los elegí tan bien!. Por favor, escríbeme de vuelta.
Nina
Tu chinita