Son las 09.30 de la mañana. Dormí bien, pese a que Nina haya pasado la noche a más de 6Km de mi cama.
Estoy en ayuno no porque es viernes santo, si no porque tuve la necesidad imperiosa de poner en limpio la historia de un diálogo interno. Sé que si me voy a preparar desayuno, me voy a desconcentrar, así que aquí me largo.
Esto parte de una conversa que mi amiga «Descalzi» me lanza el 8 de marzo. Ese día no es día ni tema para mí. Ella me escribe en extenso. Un mail. Y me llegó como si de su puño y letra me hubiera dejado una carta debajo de mi puerta.
Me dijo: «Me gustaría decirte que te admiro, no desde la vereda de la pena, del yo no sé cómo lo haces…. sino desde esa admiración power, progresista, feminista, chora, de la parada en la vida»….»lo que más admiro de ti, es que jamás he escuchado una queja, un lamento, sino que tienes el superpoder de revertir las situaciones, de mirarlas desde un prisma morado que todo lo transforma, y que finalmente hace que todo resulte»
Siempre he sido pésima para los piropos, como que no los recibo bien, y ella lo sabe, por eso quizá me escribió de corrido unas 10 líneas más para que mi incomodidad no la detuviera.
Y me quedé pensando cómo es esa vereda del «yo no sé cómo lo haces» y me recordó las muchas veces que he escuchado esa frase. Sinceramente, no puedo evitar contar que hay días en que mi cabeza por la noche dice «no aguanto más».
Hace más de dos décadas, «una hermana» me preguntó cuál era mi cruz. ¿qué pregunta es esta dije yo?. La interpreté como la cruz de Jesús que fue determinado a cargar. Seguramente respondí con un dejo de inmadurez. La verdadera cruz que tengo, la vengo tasando hace unos pocos años con la llegada de mi hija.
No es ella la cruz.
La cruz que cargo día a día es llevar una situación que termina en la muerte.
El pronóstico de mi hija es bastante incierto.
Conozco mamás que en situaciones parecidas, ya se despidieron en cuerpo de sus hijos, teniendo edades similares a las de Nina y yo, la verdad no sé cuánto tiempo más nos tiene el destino deparado juntas. Le pido a Dios cada vez que puedo, que por favor no se la lleve. Que me queda mucho todavía con ella.
Mi situación es difícil con ella viva y con ella muerta. No tengo escapatoria de eso. Esa ambigüedad mata. Esa es la cruz. La maldita sensación de estancamiento. El jaque mate.
Quizás por eso, en enero del año pasado consulté a una clarividente, quien me dijo que Nina tiene para rato. Me volvió alma al cuerpo. No vivo con esa angustia de despedirme una noche y no saber cómo y con qué me voy a despertar ( Con o sin ella )
Mi clarividente (nombre privado) me ha dicho todo. Me ha puesto en contacto con mis familiares del más allá quienes conocen a mi hija tanto como yo.
Mis muertos hoy tienen un lugar en mi casa. A lo más «COCO». A ellos les hablo en mis momentos de silencio. En ellos busco refugio muchas veces….y cuando ya no puedo más, les digo a ellos: «No aguanto más. Sáquenme esta wea» Lloro un rato, me calman y luego me voy a acostar.
Hace menos de 4 días, me llama un amigo mientras tomaba desayuno en la cafetería de la clínica y me cuenta la historia maravillosa de un crucifijo que llevaba sin saber en el pantalón…un Jesús, pero sin la cruz. El también vivió algo potentísimo. La enfermedad de su mujer.
A él no le molesta que haya ruido detrás de tazas ni cubiertos….hablamos largo como siempre….Y me contó la conversa que tuvo con un sacerdote… y terminó diciéndome: «Mariajosé, no te ensañés con la cruz, no pidás que te la cambien, vos pedí ashuda para llevar la que tenés» (se cachó que era argentino no?)
Le expliqué que hace rato venía todas las noches «pidiendo cambio» y me hizo entender éste maravilloso y nuevo punto de vista… Quedé loca con la reflexión.
(iré editando esta historia)
Ahora, A DESAYUNAR!
Eres seca maria José, me hace tanto sentido todo lo que escribes, me encantaría tener ese don, aparte de ello gracias por compartir tus vivencias, como me dijo una persona una vez todos de alguna manera cargamos una cruz, un abrazo y espero esa junta algun día besitos
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Rosita Maripangui g necesito ubicarte por favor
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Tus palabras siempre me hacen reflexionar…. ufff
Un beso enorme a Nina 😘
Un abrazo a tí
Aún espero la rxs 😊
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Me siento igual que tu amiga,en esa vereda de admiración, le pido a Dios te sostenga cada dia en este caminar y la promesa de la cruz de Cristo es la salvación y su inmenso amor por cada uno de nosotros. Un abrazo enorme compañera, somos muchos los pendientes de ti y tu familia, Dios no les abandona. Romanos 8:38, mas que vencedores.
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Jose querida
Qué verdades crudas eres capaz de de declarar. Que bueno poder descargar un poquito lo que te ha tocado vivir.
Te mando toda la luz del Universo a esa valentía de enfrentar el día a día.
Un abrazo inmenso 😘🙏
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